Villarino tras la Sierra
Villarino Tras la Sierra es una localidad perteneciente al municipio de Palacios de Sanabria, situada en el límite entre las comarcas de Aliste y Sanabria, al noroeste de la provincia de Zamora. Su privilegiada ubicación, al pie de la Sierra de la Culebra, convierte a este pequeño pueblo en un enclave excepcional para disfrutar de la naturaleza, la tranquilidad y el patrimonio rural.
Rodeado de extensos robledales, pinares, praderas y arroyos de montaña, Villarino Tras la Sierra conserva la arquitectura tradicional de piedra característica de esta zona de Zamora. Sus calles reflejan un modo de vida ligado históricamente a la agricultura, la ganadería y el aprovechamiento sostenible de los recursos del monte, actividades que han contribuido a preservar un paisaje de gran valor ecológico.
El mayor atractivo de la localidad es su extraordinario entorno natural. La cercanía de la Sierra de la Culebra, uno de los espacios naturales más emblemáticos de Castilla y León, permite disfrutar de algunos de los mejores escenarios para la observación del lobo ibérico en libertad. Además, los bosques que rodean el pueblo albergan una abundante fauna compuesta por ciervos, corzos, jabalíes, zorros y numerosas especies de aves, ofreciendo excelentes oportunidades para el senderismo, la fotografía y el turismo de naturaleza.
Los caminos tradicionales que parten desde Villarino Tras la Sierra recorren algunos de los paisajes mejor conservados del noroeste zamorano, atravesando bosques centenarios y zonas de gran riqueza botánica. Durante el otoño, la berrea del ciervo llena de vida los montes cercanos, convirtiéndose en uno de los espectáculos naturales más destacados de la provincia.
Las fiestas populares y la gastronomía local mantienen vivas las tradiciones de la zona. Productos como la ternera alistana, los embutidos artesanales, la miel y los quesos forman parte de una cocina sencilla y de gran calidad, profundamente ligada al territorio.
Villarino Tras la Sierra es un destino ideal para quienes desean desconectar del ritmo urbano y descubrir un pueblo donde la naturaleza, el patrimonio y las tradiciones rurales permanecen intactos, ofreciendo una experiencia auténtica en uno de los rincones más bellos del noroeste de Zamora.