¿Dónde vas Adelaida?
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¿Dónde vas Adelaida?

Desconocido · Desconocido · 1855
Letra
¿Dónde vas, dónde vas Adelaida? ¿Dónde vas, dónde vas por ahí? Voy en busca de mi amante Enrique (x2) Que se ha vuelto loco llorando por mí Son las once y Enrique no viene Son las once y Enrique no está Mis amigos me andan diciendo (x2) Que mi amante Enrique me quiere olvidar ¿Cómo es esto, cómo va a ser esto? ¿Cómo es esto, cómo lo será? Yo me pongo mi traje de gala (x2) Y al pie de la iglesia, lo voy a esperar Al entrar en el patio adentro Yo veo un hombre al pie del altar Le pregunto ¿Qué haces Enrique? (x2) Y él me contesta que se va a casar Yo no creo en los hombres traidores Ni tampoco en las olas del mar Lo que siento es quedarme soltera (x2) Para nunca nunca, volverme a casar

 

Entre las canciones tradicionales más conocidas de Sanabria se encuentra ¿Dónde vas, Adelaida?, una pieza popular que ha pasado de generación en generación y que aún hoy forma parte del repertorio del folklore del noroeste peninsular. Su melodía sencilla, su estructura repetitiva y su carácter narrativo han permitido que sobreviva durante siglos, dando lugar a numerosas variantes repartidas por distintas provincias de Castilla y León.

Aunque suele asociarse a Sanabria, la realidad es que ¿Dónde vas, Adelaida? es una canción ampliamente difundida por el antiguo Reino de León. Existen versiones documentadas en Zamora, León, Salamanca y Palencia, lo que demuestra que se trata de una composición popular compartida por buena parte del occidente castellano y leonés.


Una canción de amor y desengaño

La historia que narra la canción es sencilla, como ocurre en muchas composiciones tradicionales.

Adelaida emprende la búsqueda de su enamorado, normalmente llamado Enrique, con la intención de hablar con él. Sin embargo, conforme avanza la letra descubre que él no aparece y que otras personas le advierten de que podría haberla olvidado o incluso engañado.

El desenlace cambia según la versión, pero casi todas terminan con una reflexión cargada de resignación: el verdadero temor de Adelaida no es perder a su enamorado, sino quedarse soltera y no llegar nunca a casarse. Este tipo de temática era muy habitual en la tradición oral, donde las canciones servían para reflejar las preocupaciones, costumbres y valores de la sociedad rural de la época.


Una canción con muchas versiones

Uno de los aspectos más interesantes de ¿Dónde vas, Adelaida? es la gran cantidad de variantes que existen.

Dependiendo del pueblo o de la comarca cambian algunos detalles de la historia:

  • El nombre del enamorado puede ser Enrique, Alfonso u otro diferente.
  • La hora que espera Adelaida varía entre unas versiones y otras.
  • Algunos versos modifican el desenlace o añaden nuevos episodios.
  • En determinadas localidades la canción se utilizaba como canto de baile, mientras que en otras pasó a formar parte del repertorio infantil.

Esta diversidad es consecuencia de la transmisión oral. Antes de que existieran grabaciones o cancioneros impresos, cada generación aprendía las canciones escuchándolas, por lo que era habitual que cada pueblo introdujera pequeñas modificaciones sin alterar la esencia de la melodía.


Presente en toda la tradición leonesa

Aunque en Sanabria sigue siendo una de las canciones más reconocibles, las recopilaciones etnográficas demuestran que ¿Dónde vas, Adelaida? estaba presente en un territorio mucho más amplio.

El Fondo de Música Tradicional del IMF-CSIC conserva grabaciones realizadas en localidades de Zamora, León, Salamanca y Palencia, registradas entre las décadas de 1980 y 1990 a partir de informantes que todavía recordaban la canción aprendida de sus mayores. Estas recopilaciones constituyen un valioso testimonio del patrimonio musical transmitido oralmente durante generaciones.


De los filandones a las fiestas populares

Como muchas canciones tradicionales sanabresas, ¿Dónde vas, Adelaida? no nació para ser escuchada desde un escenario.

Era una canción que se interpretaba en reuniones familiares, filandones, fiestas patronales y bailes populares, acompañada por instrumentos tradicionales como la gaita, el tamboril o la pandereta. Su ritmo sencillo facilitaba que cualquier persona pudiera aprenderla y cantarla, contribuyendo así a su conservación durante generaciones.

Con el paso del tiempo también fue incorporada a cancioneros populares y grabada por intérpretes especializados en música tradicional, entre ellos Joaquín Díaz, cuya recopilación Canciones de Sanabria contribuyó a difundir parte del repertorio musical de la comarca fuera de Zamora.


Un ejemplo del patrimonio musical sanabrés

Más allá de su letra, ¿Dónde vas, Adelaida? representa una forma de entender la música popular: canciones transmitidas de padres a hijos, adaptadas por cada pueblo y conservadas gracias a la memoria colectiva.

Hoy sigue interpretándose en encuentros de folklore, festivales y actuaciones de música tradicional, recordando la riqueza cultural de Sanabria y del antiguo territorio leonés. Cada versión conserva pequeños matices propios, pero todas mantienen viva una melodía que forma parte del patrimonio inmaterial del noroeste de España.

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